Opinión


Optimismo

Optimismo | La Crónica de Hoy

Afirmo que soy una persona optimista, de hecho, invito a muchas personas a que lo sean, pues no puedo dejar de reconocer las bendiciones que nos acompañan cotidianamente. Quienes tenemos el don de la salud, tenemos conciencia que nuestro cuerpo es nuestra principal posesión, que el sentir nuestra respiración, el gozar todo lo que vemos con nuestros ojos, el escuchar la voz de nuestros seres queridos, el paladear un maravilloso platillo, el acariciar nuestra piel o la de alguien más, todo esto es maravilloso.

Pero también sabemos que es asombroso descubrir la causa de nuestros pensamientos y emociones. Saber que contamos con una mente maravillosa con talentos y habilidades innatas y adquiridas. Y más sorprendente es el día que descubrimos que somos poseedores de un espíritu fuerte pero amoroso, que es quien nos inspira a realizar las mejores obras en nuestra vida.

Los optimistas pensamos que existe más gente buena que mala en el mundo, que existen más actos de amor y de bondad que odios y resentimientos, que hay más esperanza en la humanidad que decepción, que somos más los países que vivimos en paz que en guerra, que hay más belleza a nuestro derredor que fealdad, que podemos proponernos ver más la luz que la oscuridad.

Creemos que todos podemos colaborar al mejoramiento de la humanidad en su conjunto si aportamos un poco más de amor en todo lo que hacemos, que desde nuestra pequeña trinchera somos útiles para la realización del propósito divino, que cada uno de nosotros es único y que contamos con características diferentes para nuestro desarrollo y superación, que lo que hacemos tiene un propósito muy grande, que de momento no alcanzamos a descifrar, pero que existe. Que estamos en el lugar preciso y con la gente que necesitamos, para aprender la lección que nos toca aprender.

Por lo anterior, debemos tratar de permanecer anímicamente bien, saber que somos afortunados en muchos aspectos, sobre todo si tenemos salud. Enfocarnos en lo que sí tenemos y no estarnos quejando de lo que carecemos. Ser optimistas, reír, ver siempre para arriba.

Sinceramente creo que nosotros mismos podemos producir un estado interior de energía positiva, que repercutirá en la creación de las circunstancias que requerimos para lograr la manifestación física de nuestros deseos.

Tratar de ver siempre el lado bello y bueno de la vida. Pensar cosas hermosas e imaginar el futuro maravilloso que nos aguarda. Soñar despiertos y crear imágenes en nuestra mente, ya que esta es absolutamente libre de crear lo que deseemos.

Recapacitar en las cosas importantes de la vida, como el amor, la consideración, la bondad, la tolerancia. Sonreír y ser felices. Lo demás no podemos controlarlo y muchas veces no podremos evitar que ocurra.

Sabemos que el mal existe, pero es nuestra opción enfocarnos en el bien y en lo positivo que también existe y, siempre está ahí esperando que lo reconozcamos. De esta forma nuestra vida personal será siempre más llevadera que la de los demás.

Así que Ánimo, ¡Arriba Corazones! Nosotros somos generadores de nuestra propia felicidad, ejerzamos ese derecho.

 

 

Mail: corzoalma17@yahoo.com

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