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Descubren en México otras dos especies de víbora de cascabel

Se trata de las víboras de cascabel neotropical de Veracruz (Crotalus mictlantecuhtli) y la cascabel neotropical del Istmo de Tehuantepec (Crotalus ehecatl).

Descubren en México otras dos especies de víbora de cascabel | La Crónica de Hoy

Investigadores de la Unidad Chetumal de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) describieron dos nuevas especies de víbora de cascabel presentes en México. Se trata de las víboras de cascabel neotropical de Veracruz (Crotalus mictlantecuhtli) y la cascabel neotropical del Istmo de Tehuantepec (Crotalus ehecatl). 

Con estas adiciones, actualmente el género Crotalus cuenta con una riqueza de 53 especies, de las cuales México cuenta con 44 especies. Estos números significan que nuestro país puede ser considerado como centro de origen y diversificación del género de víboras de cascabel.

Los miembros del complejo de especies Crotalus durissus están ampliamente distribuidos de México a Argentina en áreas con bosque caducifolio tropical principalmente seco estacionalmente. 

El Colegio de la Frontera Sur informó que el nombre de C. mictlantecuhtli se designó en honor a Mictlantecuhtli, señor del Mictlán o Dios de los Muertos y el inframundo, mientras que C. ehecatl en honor a Eh?catl el Dios del Viento, que es interpretado como una de las manifestaciones de Quetzalcóatl, apareciendo en el aliento de los seres vivos y en las brisas que traen las nubes con lluvia para los sembradíos, su aliento inicia el movimiento del Sol y trae vida a lo que está inerte.

Por medio de análisis morfológicos y moleculares usando ADN mitocondrial y nuclear de ejemplares silvestres, en cautiverio y especímenes de colecciones científicas, fue posible reconocer la existencia de estas nuevas especies.

El holotipo de Crotalus ehecatl (espécimen ECO-CH-H 3778) se encuentra depositado en la Colección Herpetológica del Museo de Zoología de ECOSUR-Unidad Chetumal, mismo que fue colectado por Jorge Arturo Hidalgo García, quien es egresado de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de ECOSUR. él trabajó en San José Tintonishac, municipio Las Margaritas, Chiapas.

También se cuenta con dos de los paratipos (ECO-CH-H-3777; ECO-CH-H-3776), el primero colectado también por Jorge Arturo Hidalgo García en la localidad tipo y el segundo colectado por Tania Ramírez Valverde, egresada de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de ECOSUR, y Rubén Alonso Carbajal Márquez, egresado del Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable de ECOSUR, a 12.2 kilómetros al oeste de Chiapa de Corzo, municipio Chiapa de Corzo, Chiapas.

La descripción se publicó en la revista Zootaxa, producto de la tesis de doctorado de Rubén Alonso Carbajal Márquez, egresado del Doctorado en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable de ECOSUR). Participaron como coautores José Rogelio Cedeño Vázquez y Arely Martínez Arce, del Departamento de Sistemática y Ecología Acuática de ECOSUR; Edgar Neri Castro, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, y Salima Machkour-M´Rabet, del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de ECOSUR. 

Peligro y conservación.

En el libro Serpiente de Cascabel. Entre el peligro y la conservación, publicado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), el biólogo Héctor Ávila  Villegas explica que todas las especies de Crotalinae, a la que pertenecen las cascabel y los demás vipéridos del continente americano, cuentan con un aparato venenoso y presentan un orificio a cada lado del rostro, en el área entre el orificio nasal y el ojo, llamada región loreal; estas estructuras se llaman fosetas termorreceptoras o termosensoriales, porque contienen una gran cantidad de fibras nerviosas que les permiten detectar cambios de hasta 0.003 centígrados en la temperatura del medio circundante, y de esta manera percibir objetos, presas o enemigos en la oscuridad a través del calor de sus cuerpos.

“Otra característica de la mayoría de las serpientes de Crotalinae es que tienen la punta de la cola endurecida, la cual, al ser agitada y golpeada contra el suelo, produce un sonido similar a un zumbido o vibración. No obstante, sólo las especies de los géneros Crotalus y Sistrurus poseen un cascabel verdadero, compuesto por una serie de lóbulos de queratina móviles en la punta de la cola que producen su característico sonido cuando la mueven repetida y rápidamente”, dice el también Maestro en Ciencias. 

“En resumen, las serpientes de cascabel presentan las siguientes características: 1) poseen un cascabel al final de la cola; 2) su cabeza tiene forma triangular debido al abultamiento que producen los músculos compresores de las glándulas de veneno situadas a cada lado de la cabeza; 3) tienen ojos de pupila vertical o “de gato”, característicos de las especies nocturnas; 4) cuentan con fosetas termosensoriales que les permiten detectar a sus presas o a sus enemigos en la oscuridad las escamas que cubren su dorso les dan una apariencia rugosa”, indica el libro de Conabio que cualquier persona puede consultar en la dirección: http://200.12.166.51/janium/Documentos/14327.pdf

 

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