Cultura


El instinto, una revisión sobre las expectativas de la maternidad

LIBRO. La novela analiza la exploración sobre “las madres y lo que ellas tienen respecto a la maternidad”, para confrontar las expectativas con la realidad.

El instinto, una revisión sobre las expectativas de la maternidad | La Crónica de Hoy

Como mujeres hemos logrado muchas cosas, pero no hemos podido deshacernos de las expectativas que hay en torno a la maternidad. Tener que ser una buena madre sí o sí es una carga, señaló la escritora Ashley Audrain durante la presentación de El instinto, una novela que “explora el origen de la maldad y el modo ominoso en que los traumas familiares se transmiten de madres a hijas”.

“Cuando vemos algo terrible en las noticias, como un asesinato, tenemos la necesidad de saber quién es esa persona y yo, en lo particular, de saber quiénes son sus padres, quién lo crío y no, no pienso en ellos para juzgarlos, sino por curiosidad, para saber si creían que su hijo sería capaz de hacer algo así y si sí, cuándo se dieron cuenta”.

Saberlo es imposible, aseveró, pero ¿qué obligación tienen los padres? “Hay una tendencia natural a pensar que los niños son incapaces de hacer algo malo, que no pueden tener maldad en su interior, pero en el fondo es algo desconocemos totalmente. Nosotros traemos un hijo al mundo y confiamos en que va a ser una buena persona, pero no sabemos quiénes van a ser en el futuro”.

MATERNIDAD. Ashley Audrain destacó que para la escritura de su novela no se planteó una serie de tabúes de los cuales hablar, sino en una exploración sobre “las madres y lo que ellas tienen respecto a la maternidad”, para confrontar las expectativas con la realidad.

“Podemos lamentar tener hijos, podemos desear nunca haberlos tenido, pero eso es un tabú. Quería explorar ese tema, lo que es estar atrapada en la maternidad”. De esta forma, comenzó a adentrarse en pensamientos “inefables, honestos y reales” que son difíciles de hablar, pero existen.

Si bien este libro no es autobiográfico, Ashley Audrain comenzó a escribirlo cuando su hijo tenía seis meses; “cuando estaba embarazada me sentía muy creativa y sentía una necesidad muy grande de escribir sobre la experiencia que yo estaba viviendo, que no es la de los protagonistas. No obstante, todo lo que experimentaba era muy diferente respecto a las expectativas en cómo se supone que tenía que vivir la maternidad”.

“Mi hijo nació sano, pero cuando cumplió dos meses le diagnosticaron una enfermedad crónica y comenzó una etapa muy difícil. Todas las cosas que yo pensaba que iba a hacer, que íbamos a disfrutar, no pasaron. Eso puso el mundo de cabeza. La maternidad con un niño sano ya era difícil, pero cuando tienes un niño que enferma, aparte, tienes mucha culpa”.

Esa culpa y el miedo a haber hecho algo que pueda dañar a tu hijo, es uno de los motores que han hecho que ahora exista una “especie de tendencia” para escribir desde los aspectos más tenebrosos de la maternidad. “No hay otros lugares en los cuales, como mujeres, donde podamos abordar este tema sin sentir que hay algo mal en nosotras o que algo nos falta. La literatura sí lo permite”

RESENTIMIENTO Y MATRIMONIO. El resentimiento es un sentimiento normal en muchas madres, pero las avergüenza, expresó. “Hay muchos hay muchos resentimientos hacia los hijos que no se declaran y no se reconocen, esto se convierte en algo venenoso” y puede trasladarse al matrimonio, “ambos padres sienten ese resentimiento y no son capaces de superarlo”.

De hecho, añadió, la relación en pareja cambia drástica e instantáneamente al ser padres. “Es casi imposible de explicarlo, pero se tiene la expectativa de que la relación siga como siempre, lo cual es imposible. Hay que permitir que la relación cambie drásticamente, independientemente de las expectativas que hay en ello”.

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