Bienestar


Con fármacos antiguos y económicos se podría frenar pandemia

Terapias. Nitazoxanida y Favipiravir son los medicamentos que detendrían el desarrollo y complicación de la Covid-19, con lo que al impedir su paso se evita el daño pulmonar, secuela común que condiciona la vida del paciente.

Con fármacos antiguos y económicos se podría frenar pandemia | La Crónica de Hoy

La COVID-19 es una enfermedad que vende caro la derrota. Tras ganar la batalla y salvar la vida ante el nuevo coronavirus, lo que más desea el paciente es respirar con tranquilidad, sin embargo esto no siempre ocurre así porque en los pulmones quedan registradas las marcas de guerra.

Con la dosis exacta de dos fármacos, las personas que apenas han adquirido la infección por Sars-Cov-2 podrían inhabilitar al virus y con ello impedir que progrese la enfermedad, evitando así el desarrollo de complicaciones, de manera puntual, el deterioro pulmonar.

Para saber qué dosis se necesita de Nitazoxanida y Favipiravir un equipo de investigadores mexicanos cuentan con un modelo de experimentación que consiste en suministrar ambos fármacos a 120 profesionales de la salud que pertenecen al Instituto Mexicano del Seguro Social. Hasta hoy solo están esperando la autorización para dar inicio al estudio.

Además de ganar la guerra a la COVID-19, otro aspecto atractivo de este modelo de experimentación es que ambos fármacos estarían al alcance del grueso de la población. Por su parte, la Nitazoxanida tiene un costo promedio de 60 pesos y es un antiparasitario que se ha utilizado desde los años setenta. En relación con el Faripiravir, el laboratorio que lo desarrollo ya liberó la patente para que se pueda producir a gran escala como medicamento genérico y así ofrecerse al público con un costo accesible.

Este modelo de estudio lleva por nombre Fantaze y en México lo están coordinando el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav) junto con el Instituto Mexicano del Seguro Social. Ambas instituciones mexicanas hicieron sinergia con el Colegio Universitario de Londres, la Universidad de Liverpool y los laboratorios que producen ambos fármacos.

 

La batalla al interior

Grosso modo, lo que los especialistas han observado es que una vez que el Sars-Cov-2 entra al organismo, el sistema inmune dispara las primeras defensas mediante unas proteínas llamadas interferones. En el caso del nuevo coronavirus, así como con otros virus, lo que sucede es que los microorganismos tienen la capacidad de inhibir esta defensa, con lo que al neutralizar a los interferones, el bicho se multiplica con libertad y entonces se desarrolla la enfermedad.

Pese a esto, el cuerpo humano opondrá resistencia a toda costa y comenzará a producir otro tipo de proteínas que son más agresivas y abundantes. El problema con este mecanismo de defensa, - que clínicamente se conoce como tormenta de citosinas -, es que también daña a tejidos sanos y esto es lo que posteriormente marca las secuelas.

“Lo más frecuente es que la infección se adquiera a través de las vías respiratorias, por lo que el virus llegará de manera directa al pulmón, órgano que buscamos proteger si logramos evitar que se inicie la tormenta de citosinas”, comentó Tania Smith, Maestra en Ciencias en Farmacología del Cinvestav.

Explicó que con la terapia combinada que se está proponiendo es que con el antiparasitario, la Nitazoxanida, se logrará reducir la carga viral y restablecimiento de los interferones, y con el Favipiravir se impedirá que se replique el virus.

“Con esta sinergia se evita el desarrollo de la enfermedad y el proceso que deteriora a los tejidos. Sin embargo cabe recalcar que este tratamiento se tiene que dar al inicio de la infección, pues una vez que los síntomas se agravan y los tejidos se dañan, ya no son viables los antivirales, además de que se corre el riesgo de que el organismo genere resistencia a estos medicamentos”, apuntó la Maestra en Farmacología.

 

Salud alcanzable

Tania Smith hizo hincapié en que la Covid-19 es todavía una enfermedad impredecible, ya que pueden haber pacientes de 94 años que son positivos a la prueba de detección y que pese a esto se restablecen en poco tiempo. “También tenemos personas jóvenes atléticas que dan negativo y en poco tiempo se mueren, esto casi siempre es porque bajo la carga viral pero los daños que dejó la enfermedad son graves”.

Ante lo errático del Sars-Cov-2, es necesario actuar de manera inmediata ante la manifestación de los síntomas típicos de la enfermedad (fiebre, dolor de espalda, pérdida del sentido del gusto y olfato), ya que el tiempo en el que el virus se expande en el organismo varia de una persona a otra.

El tiempo es valioso y si se deja correr se puede perder la oportunidad de que la Nitazoxanda reduzca la carga viral. En este sentido lo que ocurre es que el medicamento impide que el virus se salga de la célula infectada y contagie a otras al inhibir la cápside viral, que dicho de manera coloquial, es la bóveda donde guarda la información genética.

Finalmente se consideró que si al principio de la infección, el paciente puede mantener baja la carga viral y además se impide la expansión del virus en el organismo, entonces existe la posibilidad de que además de no desarrollar la enfermedad, tampoco podrá contagiar a otros individuos. Al respecto la Maestra Tanía comentó que es factible pero que el objetivo del estudio Fantaze es determinar la dosis exacta para contener la infección y evitar el daño en el tejido pulmonar.

“No tenemos derecho a darle al paciente algo que lo pueda enfermar más o que no sabemos si sirva o no, la terapia que proponemos está diseñada con base en lo que cada fármaco ha demostrado a lo largo de los años y los resultados in vitro indican que es factible”, apuntó la Maestra Smith. Concluyó diciendo que se trata de una propuesta económica que además cada persona puede cumplir con facilidad en su propio hogar.

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