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Adiós a Larry King, uno de los grandes maestros de la entrevista

Luto. El icónico presentador de televisión falleció a los 87 años víctima de COVID-19. En su carrera entrevistó a presidentes, deportistas, celebridades o personas del común que sumaron más de 50 mil charlas con las que se escribió la cultura popular

Adiós a Larry King, uno de los grandes maestros de la entrevista  | La Crónica de Hoy

Foto: (Especial)

“Yo nunca me he considerado un reportero. Yo soy la revista de un periódico. Estoy tratando de ser entretenido e informativo”, esa era la definición de su carrera para el famoso periodista Larry King, quien la mañana de este sábado falleció a los 87 años de edad. Reconocido por sus tirantes y grandes lentes, fue uno de los grandes maestros de la entrevista con un récord Guinness de más de 50 mil en toda su carrera, entregada especialmente a CNN, cuando se retiró oficialmente en el 2010.

Ora Media, el estudio y la cadena que cofundó, fue la encargada de anunciar la noticia de su muerte el sábado por la mañana en el Centro Médico Cedars-Sinai en Los Ángeles. Su hijo Chance Armstrong también confirmó la muerte de King, informó CNN. No se dio a conocer ninguna causa de muerte, pero un portavoz dijo el 4 de enero que King tenía COVID-19, que había recibido oxígeno suplementario y que fue retirado de cuidados intensivos.

“Larry siempre vio a los sujetos de sus entrevistas como las verdaderas estrellas de sus programas, y a sí mismo como un conducto imparcial entre el invitado y la audiencia. Ya sea que estuviera entrevistando a un presidente de Estados Unidos, un líder extranjero, una celebridad, un personaje plagado de escándalos o un hombre común, a Larry le gustaba hacer preguntas breves, directas y sencillas. Creía que las preguntas concisas generalmente proporcionaban las mejores respuestas, y no estaba equivocado en esa creencia”, dice el comunicado de su muerte.

King fue una figura perenne de la televisión nocturna en CNN de 1985 a 2010. Ganó dos premios Peabody (como son comúnmente llamados los Premios George Foster Peabody, que reconocen la excelencia en los programas de radio y televisión), pero nunca se dio aires de intelectual. Prefería preguntar a los presidentes lo que les gustaba de sus trabajos en vez de política exterior. Recibió a todos, desde el Dalai Lama hasta Elizabeth Taylor, pasando por Bill Gates, Frank Sinatra, Bill Gates, Prince, Paul McCartney, Lady Gaga o Marlon Brando.

CNN recordó que, como anfitrión de su programa nocturno en esa cadena, King tuvo entre sus invitados a presidentes estadounidenses en funciones: desde Gerald Ford hasta Barack Obama respondieron a sus preguntas, e incluso el ahora ex gobernante Donald Trump habló con él antes de llegar a la Casa Blanca.

En 1995 presidió una cumbre sobre Oriente Medio con el presidente de la Organización para la Liberación de Palestina Yasser Arafat, el rey Hussein de Jordania y el primer ministro israelí Yitzhak Rabin.

Además de las señaladas cabe resaltar las realizadas a Margaret Thatcher, política británica que ejerció como primera ministra del Reino Unido desde 1979 a 1990, siendo la persona en ese cargo por mayor tiempo durante el siglo XX; Mijaíl Gorbachov, político ruso que fue jefe de Estado de la Unión Soviética de 1988 a 1991; el empresario Lee lacocca y el exjugador de baloncesto Michael Jordan.

“Paul Newman me contó en una ocasión que cada vez que llegaba a una ciudad en la otra punta del mundo tras un largo vuelo, encendía la tele del hotel para verme. Era su conexión con América, dijo, la conexión con su hogar. Un montón de gente me ha hecho ese tipo de comentarios en los últimos años”, expresó el mítico periodista en su autobiografía Larry King. Migran historia, publicada en el 2009.

“El mapa que tengo de fondo en mi plató de la CNN es una de las imágenes más reconocibles del mundo. He estado delante de ese fondo noche tras noche durante casi un cuarto de siglo. Quizá, como bromeaba Woody Allen, el 80% del éxito consista en dejarse ver. Pero esa sensación hogareña de la que habla la gente, hay mucho más en ello que sentarse frente a un micrófono noche tras noche. Yo creo que viene de Brooklyn”, añadió.

Nacido el 19 de noviembre de 1933 en Nueva York como Lawrence Harvey Zeiger, hijo de inmigrantes judíos de Europa del Este que tenían un bar y una parrilla en Brooklyn. Como admirador de estrellas de la radio como Arthur Godfrey y los comediantes Bob & Ray, al llegar a la edad adulta King fijó su mira en una carrera en los medios. 

Cuando le dijeron que Miami era un buen lugar para comenzar en el gremio, se dirigió al sur en 1957 y consiguió un trabajo limpiando pisos en una pequeña estación de AM. Cuando un locutor renunció abruptamente, King quedó al aire y le pusieron su nuevo nombre pues el gerente de la estación pensaba que Zeiger era “demasiado judío”. 

Antes de consagrarse como una estrella, King fue columnista del Miami Herald en 1965 y en 1971 fue arrestado por cargos de hurto mayor que supusieron su despido del periódico y de una estación de radio. Y aunque la acusación fue desestimada al año siguiente, King, desempleado, se trasladó a Luisiana para trabajar como periodista independiente. En 1978, regresó a Miami y a la estación en la que trabajaba, WIOD. Ese mismo año lanzó Larry King Show como un programa de radio nocturno sindicado, que en principio le permitió llegar a 28 ciudades y cinco años después ya era escuchado en 118 ciudades.

Unos años después el fundador de CNN, Ted Turner, le ofreció a King un horario en su joven canal. Larry King Live debutó el 1 de junio de 1985 y se convirtió en el programa más popular de CNN. Al comienzo el salario de King era de 100 mil dólares al año, pero llegó a ganar más de 7 millones de dólares.

Sus programas solían presentar primicias sobre celebridades, especialmente después de que se reubicó en Los Ángeles, incluyendo a Paris Hilton hablando sobre su paso por la prisión en 2007 y los familiares y amigos de Michael Jackson hablando sobre su muerte en 2009.

King presumía que nunca se preparaba demasiado para una entrevista. Su estilo de evitar la confrontación relajaba a sus invitados y hacía que él fuera una persona cercana con su audiencia: “No pretendo saberlo todo”, dijo en una entrevista con The Associated Press en 1995. “Nada de ‘qué sucede en Ginebra o con Cuba?’ Le pregunto: ‘señor presidente, ¿que no le gusta sobre su trabajo?’ o ‘¿Cuál es el error más grande que ha cometido?’. Eso es fascinante”.

Frank Sinatra, quien rara vez concedió entrevistas y a menudo arremetía contra los periodistas, habló con King en 1988 en la que sería la última aparición televisiva importante del cantante. Sinatra era un viejo amigo de King y actuó en consecuencia: “¿Por qué estás aquí?” preguntó King. Sinatra respondió: “Como me pediste que viniera y no te había visto en mucho tiempo para empezar, pensé que deberíamos reunirnos y charlar, sólo hablar de muchas cosas”.

King nunca se había reunido con Marlon Brando, quien era aún más difícil de ver y más difícil de entrevistar, cuando el gigante de la actuación pidió aparecer en el programa de King en 1994. Los dos se llevaron tan bien que terminaron su charla de 90 minutos con una canción y un beso en la boca, una imagen que estuvo en los medios de comunicación en las semanas siguientes.

“Dices que sólo haces preguntas, pero las respuestas que consigues nos sorprenden, nos informan y nos abren los ojos. Gracias y la mejor de las suertes”, afirmó Obama, quien entonces ejercía la Presidencia, en unas palabras que dedicó a King cuando se despidió, en diciembre de 2010, de su espacio televisivo.

Ese día, King, visiblemente emocionado y con la voz entrecortada, pronunció sus últimas palabras al frente del programa estrella de la CNN: “Quiero decirles a ustedes, a la audiencia... Gracias. Y en vez de adiós, qué tal un... hasta pronto”.

En 2011, año en el que finalmente dejó CNN, admitió en una entrevista con la revista ¡Hola! que le hubiera gustado entrevistar a Marco Polo o a Cristóbal Colón, personajes que “escribieron la Historia, que salieron a buscar respuestas…”.

Su hábito de fumar tres cajetillas de cigarros al día lo llevó a tener un paro cardiaco en 1987, pero la cirugía de bypass quíntuple no hizo que se volviera más lento. Mientras tanto, siguió demostrando que —en sus propias palabras—: “no soy bueno en el matrimonio, pero soy un gran novio” (se casó ocho veces con siete mujeres). 

En las últimas décadas King tuvo muchos problemas de salud, incluyendo más paros cardiacos, diabetes tipo 2 y cáncer de pulmón. A comienzos de 2021, CNN reportó que King había estado hospitalizado por más de una semana por COVID-19.

A pesar de sus reveses, siguió trabajando cuando estaba cerca de cumplir 90 años, haciendo programas de tertulia e infomerciales después de que su tiempo en CNN se terminó. “Trabajar”, dijo alguna vez King. “Es lo que me sale más fácil”.

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